Para cometer el hecho, los asaltantes se valieron del vigilante jurado de una entidad de ahorro.
A mas de cinco millones de pesetas asciende ei botín de un atraco cometido, sobre las diez de la mañana, del sábado pasado, en la sucursal del Banco de Bilbao situado en el Paseo del General Mola, números 89 y 91.
En esta ocasión los atracadores, armados de sendas pistolas, utilizaron un sistema para descubrir quién era el vigilante jurado de la entidad bancaria atracada, que podríamos calificar de insólito.
En primer lugar, los dos malhechores se dirigieron a la Caja de Ahorros Provincial de la Diputación, situada en el número 65 del Paseo General Mola y allí, bajo amenaza, desarmaron al vigilante, al que tenían localizado, y le obligaron a que les acompañase hasta la sucursal del Banco de Bilbao, ubicado como ya hemos dicho en el número 89 «del mismo paseo, Al verles entrar, el vigilante del banco asaltado salió a saludar a su compañero, momento que aprovecharon los delincuentes para desarmarle mientras le encañonaban.
Acto seguido amenazaron a todos los presentes quince empleados y catorce clientes y obligaron a algunos a ponerse de cara a la pared y a otros los encerraron en los lavabos.
A continuación, uno de los atracadores saltó el mostrador y a punta de pistola obligó al cajero a que abriese la caja fuerte de la que se apoderaron de 5.130.000 pesetas.
Asimismo, ios asaltantes robaron a un cliente 11.400 pesetas que acababa de cobrar.
Tras hacerse con todo este botín los dos hombres se dieron a la fuga.
Noticia publicada el dia 2-3-1976 en la vanguardia
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